Gran victoria del negro ante el histórico Atenas de Córdoba, Libertad estuvo siempre arriba en el marcador en un juego que se definió en el tercer cuarto. El cotejo inicio con un Ginóbili imparable en ataque, conduciendo al equipo con mucho criterio, la defensa fue la base para que los de Cadillac saquen una ventaja apreciable, Osella por la visita era quien dañaba bajo las tablas y cargaba de fules a los internos locales.
En el segundo parcial Libertad abuso un poco del tiro exterior, pero también le dio rédito el ingreso de Benítez y Zago luchando en el trapecio tanto en ofensiva como en defensa. Jones fue neutralizado por Cavaco y Saglietti cuando le toco ingresar y Ginóbili se encargaba de las ofensivas, indetenible para el griego que contaba con el ingreso de Heywood quien era infalible en la pintura. Libertad se fue al descanso en ganancia por 55 – 42.
El tercer cuarto fue una sinfonía del aurinegro, una defensa asfixiante de Saglietti sobre Jones, el tandem Osella – Mikulas no pudo ejercer su autoridad habitual ya que eran bien contenidos por Zago, Benítez y López. Libertad fue demasiado eficaz en ofensiva con un 83% de cancha y un 75% desde los 6,25. Carrol (tremendo en este parcial), Cavaco y Saglietti se encargaron de liquidar las esperanzas de Atenas que nunca le encontró respuestas a la defensa y ofensiva sunchalense.
El último cuarto sirvió para que Libertad siguiera estirando las diferencias, para que Ginóbili y Carrol deleitaran a la afición con una jugada fantástica en donde Sepo le colgó el balón a Ryan para que este la enterrara con autoridad. Un Atenas desconocido, prácticamente apático y superado en defensa y en ataque, solo intentaba lastimar desde el perímetro con Prego. Con el partido liquidado, Cadillac puso en cancha a la banca y a los juveniles que como aquella vez contra Regatas Corrientes estuvieron a la altura de las circunstancias. Las figuras además de Ginóbili fueron Carrol con 24 y Benítez con 16 unidades.
Victoria inexpugnable, más que justa, 104 – 74, lo que debe motivar más que nunca a Libertad, pero no lo debe relajar, porque el segundó partido será totalmente diferente y en donde Atenas intentará poner su historial sobre la mesa.
En el segundo parcial Libertad abuso un poco del tiro exterior, pero también le dio rédito el ingreso de Benítez y Zago luchando en el trapecio tanto en ofensiva como en defensa. Jones fue neutralizado por Cavaco y Saglietti cuando le toco ingresar y Ginóbili se encargaba de las ofensivas, indetenible para el griego que contaba con el ingreso de Heywood quien era infalible en la pintura. Libertad se fue al descanso en ganancia por 55 – 42.
El tercer cuarto fue una sinfonía del aurinegro, una defensa asfixiante de Saglietti sobre Jones, el tandem Osella – Mikulas no pudo ejercer su autoridad habitual ya que eran bien contenidos por Zago, Benítez y López. Libertad fue demasiado eficaz en ofensiva con un 83% de cancha y un 75% desde los 6,25. Carrol (tremendo en este parcial), Cavaco y Saglietti se encargaron de liquidar las esperanzas de Atenas que nunca le encontró respuestas a la defensa y ofensiva sunchalense.
El último cuarto sirvió para que Libertad siguiera estirando las diferencias, para que Ginóbili y Carrol deleitaran a la afición con una jugada fantástica en donde Sepo le colgó el balón a Ryan para que este la enterrara con autoridad. Un Atenas desconocido, prácticamente apático y superado en defensa y en ataque, solo intentaba lastimar desde el perímetro con Prego. Con el partido liquidado, Cadillac puso en cancha a la banca y a los juveniles que como aquella vez contra Regatas Corrientes estuvieron a la altura de las circunstancias. Las figuras además de Ginóbili fueron Carrol con 24 y Benítez con 16 unidades.
Victoria inexpugnable, más que justa, 104 – 74, lo que debe motivar más que nunca a Libertad, pero no lo debe relajar, porque el segundó partido será totalmente diferente y en donde Atenas intentará poner su historial sobre la mesa.







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