Los Spurs de San Antonio y los Pistons de Detroit, campeones y finalistas del año pasado, salvaron el primer 'match ball' en campo adverso, empataron a tres sus respectivas eliminatorias frente a los Mavericks de Dallas y los Cavaliers de Cleveland y recuperan la ventaja de campo para el decisivo encuentro.
Las genialidades y el juego arrollador del escolta argentino Manu Ginóbili, unidos a la ausencia del base titular de Dallas Jason Terry fueron la combinación perfecta para que los Spurs hiciesen el milagro de ganar por 91-86 el sexto partido disputado en el American Airlines Center. Ginóbili con 30 puntos, 10 rebotes, tres robos de balón, dos asistencias y un tapón. Los Spurs tendrán la posibilidad de defender su título de campeones de liga si el lunes vencen de nuevo a los Mavericks en el AT&T Center de San Antonio.
Mientras, el alero Tim Duncan respondió en su papel de estrella y aportó 24 puntos con ocho rebotes, dejando que el escolta Michael Finley, ex jugador de los Mavericks y otro de los causantes de la suspensión de Terry, se convirtiera en el factor sorpresa y verdugo del equipo de Dallas. Finley aportó 16 puntos después de anotar 6 de 10 tiros de campo, incluidos 2 de 3 triples y 2 de 2 desde la línea de personal, capturó seis rebotes, repartió dos asistencias y recuperó dos balones.
Los aficionados de los Mavericks mostraron todo el enfado hacia Finley por su comportamiento en el partido anterior y le abuchearon durante todo el partido, mientras que le dedicaron un sinfín de carteles con frases nada agradables. Pero el ex jugador de Dallas respondió con las acciones decisivas que cambiaron la historia del partido y del marcador final.
El francés Tony Parker no hizo un buen partido, pero surgió en los últimos dos minutos para anotar cuatro puntos decisivos, de los ocho que logró después de haber fallado 12 de 15 tiros de campo, y también ayudó al triunfo. La ausencia de Terry se convirtió en una auténtica pesadilla para los Mavericks, especialmente cuando vieron cómo el joven Devin Harris nunca pudo con Ginóbili, ni con la presión, y el escolta Jerry Stackhouse tampoco tuvo su mejor noche.
Ante esta situación la figura de Terry se hizo sentir más que nunca porque después de Nowitzki es el jugador más consistente del ataque de los Mavericks, que se quedaron con sólo un 38,6 por ciento de acierto en los tiros de campo. Nowitzki volvió a ser el líder perfecto de su equipo y a pesar de haber fallado el intento de triple que pudo empatar el marcador y forzar la prórroga, no tuvo nada que ver con la derrota. El jugador alemán consiguió 26 puntos, 21 rebotes y cinco asistencias.
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