El Miami Heat prometió ser más agresivo cuando vaya ante los Dallas Mavericks el domingo en el Juego 2 de las Finales de
Más Shaquille O'Neal, más estilo del veterano piloto Pat Riley y menos delicadeza.
Los Heat de Miami tienen grandes planes para el segundo juego de la final de
En su debut en una serie final, ninguno de los equipos brilló. Ahora ambos conjuntos miran hacia el domingo como una oportunidad de comenzar con mejor pie.
Antes de la práctica del sábado, los Heat anunciaron una actuación devastadora de parte de O'Neal, el segundo más productivo de Miami el jueves con 17, pero quien no tocó el balón suficientemente. El y su reemplazo, Alonzo Mourning, pronosticaron el regreso de una ofensiva dominante.
Los Heat también prometen mayor presencia física en la cancha y evocar memorias de otros equipos piloteados por Riley en
El piloto ha lucido tranquilo en su estrategia, pero sus jugadores saben que es hora de ponerse agresivos.
"Entregamos muchos encestes fáciles. Tenemos que hacer un mejor trabajo... hacerlos ir a la línea de los tiros libres", comentó Dwayne Wade, líder de los Heat el jueves con 28 puntos, en un partido en el que recibió faltas duras de parte de los Mavericks.
"Prefiero que disparen tiros libres a que hagan encestes bajo el aro. No creo que el primer juego estuvo a la altura de una final. Fue un partido regular de semifinal, sólo que un poco más agresivo", agregó Wade.
Campeón cuatro veces con Los Angeles, uno de los legados que Riley ha sembrado en
Tanto los Knicks de Nueva York como el Heat, los muchachos de Riley han jugado con agresividad. En un duelo de la semifinal de 1998, Mourning terminó de hecho peleando con Larry Johnson, mientras el entrenador de los Knicks, Jeff Van Gundy, se aferraba a su pierna como un brazalete.
Pero ese espíritu no ha estado presente en los Heat en esta post temporada, a excepción quizás de la expulsión que James Posey se ganó por agredir a Kirk Hinrich, de Chicago.
Los Mavericks llevan más expulsiones acumuladas: Jaron Terry fue suspendido por un juego por darle un puñetazo a Michael Finley, y D.J. Mbenga por seis debido a indisciplina. Ello sin olvidar la multa de 200.000 dólares impuesta por
Miami sabe que quizás debe tornarse agresivo frente a Dallas, conjunto que ha sido capaz de ajustarse a diversos estilos durante las semifinales.
Aparentemente O'Neal ya sabe a lo que se enfrenta: "No importa contra quién esté jugando, quiero castigar. Y no se puede castigar con delicadeza", dijo.
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