El campeón de la fase regular aplicó una receta de desgaste sobre el rival, al que el cansancio y las faltas le impidieron rendir a su nivel defensivo en la segunda parte. En ese tramo, se decidió todo porque la 'Penya' había aguantado los primeros 20 minutos y amenazaba con hacer historia si remontaba un 2-0.
Con la defensa a plena intensidad, de la ofensiva se encargó Marcus Brown (31 puntos), bien ayudado por un secundario de lujo como Berni Rodríguez (19). La falta de fuelle e ideas pasaron entonces factura al conjunto verdinegro tras el descanso, aunque peleó hasta el final para intentar cerrar el camino al equipo malagueño hacia la tercera final liguera de su historia.
En un ambiente crispado, tenso y vociferante, estaba claro que el que supiese controlar mejor sus nervios, tendría mucho ganado. La 'Penya' pareció hacerlo de inicio y logró su primer objetivo, evitar la escapada local como en los dos primeros choques. Aíto exigió concentración y defensa a los suyos, y esto se cobró las víctimas de Rudy Fernández y Dmitry Flis, ambos con tres faltas, lo mismo que le sucedió a Carlos Cabezas, aunque las 19 faltas en contra pitadas en la primera mitad eran un lastre a los visitantes, más justos de banquillo tras la ausencia de Archibald.
La entrada de Berni (12 puntos) dinamitó el ataque de los de Scariolo y la defensa se volvió más dura sobre los jugadores visitantes que no veían el aro. El marcador se apretó (29-29), pero tampoco llevó los nervios a los verdinegros, donde el trío Bennet-Mumbrú-Burton funcionaba hasta ese instante a buen nivel. Un nuevo estirón del Joventut antes del descanso (33-40) no evitó que todo se aplazase para la reanudación (43-45).
Gran Marcus Brown
Las cosas parecieron cambiar en la reanudación. Unicaja y Marcus Brown salieron dispuestos a acabar con la resistencia del equipo catalán y le endosó un parcial de 10-0 para amagar con escaparse (53-45). Este golpe tampoco afectó al DKV. El poder en el rebote ofensivo surgió en ese momento y resistió a base de coraje y los puntos de Andrew Betts.
De todos modos, con el paso de los minutos, las faltas se iban cebando con el equipo de Aíto. Mumbrú y un desacertado Rudy se marchaban al banco con cuatro y el juego exterior y el ataque de la 'Penya' quedaba muy mermado, lo que provocó incluso la entrada del joven Ricky Rubio.
Con todo y con la ayuda de Marcelinho, el DKV entró con opciones en el cuarto final (63-58). Ahí, Brown y sus puntos y el desgaste fueron los verdugos de los visitantes. Unicaja se escapó pronto (69-58) y un Garbajosa desaparecido hasta entonces puso con sus dos únicas buenas acciones una renta definitiva (74-61) pese a la reacción final de casta del rival.







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