domingo, junio 04, 2006

Dallas a la final de la NBA al ganar a los Suns y quedar campeones de la conferencia del oeste


AHORA TOCA O'NEAL Y LOS HEAT


Muy pocos se podían imaginar hace cuatro años que los Mavericks de Dallas, con un presidente multimillonario pero excéntrico y contestatario, como Mark Cuban, alguna vez iban a ser campeones de la Conferencia Oeste y máximos favoritos a ganar el título de la NBA.

Los hechos deportivos han hecho posible esa realidad después de que los Mavericks, tras remontar en la segunda parte una desventaja de 18 puntos, vencieran de visitantes por 102-93 a los Suns de Phoenix en el sexto partido de la eliminatoria de las finales de la Conferencia Oeste que ganaron 4-2 al mejor de siete.

Ahora los Mavericks, a partir del próximo jueves y con la ventaja de campo a su favor, comenzarán a disputar contra los Heat de Miami su primera final de la NBA en los 26 años de historia. También para los Heat será su primera final.

Cuban, que no sólo puso los millones sino también una defensa a ultranza de los intereses del equipo y de sus jugadores ante la dirección 'intocable' de la NBA encabezada por David Stern, tuvo el mérito de confiar en un completo desconocido, el ex jugador Avery Johnson, como entrenador.

Con sólo dos temporadas de asistente del maestro Don Nelson, Johnson asimiló con rapidez sus enseñanzas, recordó todo lo que había vivido como jugador de los Spurs de San Antonio bajo la dirección de Gregg Popovich, y teniendo a su lado al 'profesor' Del Harris lo transformó todo en una mezcla perfecta. Además de sus conocimientos, Johnson ha establecido una 'química' perfecta de reconocimiento y respeto con los jugadores que le han hecho merecedor del apodo de 'Pequeño General', en referencia a su estatura y al fuerte carácter que impone en su trabajo.

Con estos dos pilares, los Mavericks también establecieron el tercero y más importante en la definición del alero alemán Dirk Nowitzki como el jugador franquicia sin discusión y de ahí que sacrificasen la marcha hace dos temporadas del base canadiense Steve Nash a los Suns, para dejar en su lugar al novato Devin Harris, que comenzase a ser la estrella del futuro.

Los tres han respondido a la vez y el resultado no ha sido otro que unos nuevos Mavericks, que han demostrado que pueden aspirar al título de campeones de liga con una temporada regular excepcional y una fase final única. De hecho, su gran triunfo no ha sido ante los Suns, sino en las semifinales de la Conferencia Oeste, para muchos las finales anticipadas, cuando en el séptimo partido y también de visitantes eliminaron a los Spurs de San Antonio, los actuales campeones de liga.

"Ahí fue cuando maduramos como equipo que podíamos ganar a cualquier rival", declaró Nowitzki, quien vivió una primera parte ante los Suns para el olvido y una segunda sensacional. "Hemos sido un buen equipo como visitantes y al final siempre creímos en nosotros mismos, mostramos corazón y jugamos unidos", añadió el alero alemán. Nowitzki, que en el quinto partido anotó 50 puntos, su mayor marca como profesional en la fase final, aportó 24 en el sexto después encestar ocho en la primera parte y 16 en la segunda cuando los Mavericks lograron un parcial de 63-42.

Junto a Nowitzki, el alero Josh Howard fue el jugador más consistente de los Mavericks al aportar 20 puntos y 15 rebotes, mientras que el base Jason Terry logró 17 tantos, todos en la segunda mitad. El escolta reserva Jerry Stackhouse aseguró su condición de sexto jugador del equipo al conseguir 19 puntos para los Mavericks de la nueva era Cuban-Johnson-Nowitzki.

El entrenador de los Mavericks también fue categórico cuando dijo que desde que comenzaron la temporada su único objetivo e idea no había sido otra que la de ganar el título de liga. "Me siento muy feliz de la manera como hemos ensamblado este equipo, la nueva mentalidad ganadora que tiene y la flexibilidad con la que podemos adaptarnos a los diferentes estilos de juego que nos presenten los equipos rivales", explicó Johnson. "Ahora también sabemos hacer una buena defensa", añadió.

La mejor demostración la dieron en la segunda parte ante los Suns, que vieron cómo su ataque quedó paralizado ante la presión de los Mavericks, que forzaron a que algunos de sus jugadores claves acumulasen personales para quedar eliminados por segundo año consecutivo en las finales de conferencia.

El ala-pívot francés Boris Diaw volvió a ser el líder del ataque de los Suns al conseguir 30 puntos y 11 rebotes, mientras que Nash, el ex jugador y ex estrella de los Mavericks, aportó 19 tantos con nueve asistencias. Pero, como los 13 puntos y 11 rebotes conseguidos por el alero Shawn Marion, no fueron suficientes para evitar la derrota y eliminación.

"No pudimos mantener la ventaja de la primera parte y hay que darle crédito al juego de los Mavericks", declaró Mike D'Antoni, entrenador de los Suns. "Después de jugar toda la temporada sin Amare Stoudemire y cuatro meses sin Kurt Thomas, estar en las finales de Conferencia por segundo año consecutivo es nuestro gran éxito como equipo", añadió.

elmundodeporte

1 comentarios:

Anónimo dijo...

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